jueves, 23 de octubre de 2014

LAMB

Lucy Mackenney

Somos finitos, pero eternos…
Suena paradójico, pero realmente no lo es.

Quiero agradecerte porque sin querer, e incluso sin darte cuenta, me enseñaste que basta con que sólo algunos nos recuerden para saber que hicimos un buen trabajo estando vivos, basta con que sólo algunos inmortalicen un pedazo de nosotros para seguir siendo eternos después de la muerte en aquel espacio que siempre expira.

Muchos no sabemos realmente si hay vida después de la muerte, algunos lo creemos, otros se niegan a pensarlo, y a otros simplemente no les importa. Pero sí descubrí contigo que existe una forma de ser eternos en vida…
No es ese amor cliché del que suelo escribir, o del que a veces detesto siquiera pensar, por el cual se han escrito incontables canciones, libros y películas, divagando de él, de ese amor de pareja, de ese amor que finalmente siempre se pierde.
Esta vez se trata de aquel tipo de amor que es como un lápiz en nuestro corazón, de esos lápices que ni el tiempo los puede borrar.
A veces quién escribe es un momento, a veces es un lugar maravilloso que revolucionó tus ojos, y a veces… escribiste tú.

Quizás ya no te puedo tocar despierta, pero te llevaste mi lápiz.

Este escrito es para mi amiga, una amiga que se quedó conmigo toda la vida.

domingo, 26 de enero de 2014

Confesiones de un día domingo 2

Una de las cosas más difíciles de admitir es que perdimos contra nosotros mismos. El ideal de una persona es que este equilibrada con su mente, su cuerpo y su alma (sentimientos), pero tal como la mayoría de los mortales, mi cabeza a veces esta en total oposición a mi corazón. Las personas que piensan tanto como yo siempre tendrán como prioridad lo que es “intelectualmente” “mejor”, porque es ahí donde nos sentimos seguros ya que encontramos una respuesta que sacia nuestra mente con no una, sino varias razones. Pensamos tanto que a veces se nos olvida como escuchar nuestro interior, y otras veces simplemente lo silenciamos a propósito. Este es exactamente ese caso… ¿Cómo hago que mi corazón entienda lo que mi mente encuentra tan convincente y razonable? No sé si es amor, pero en mis pensamientos se encuentra claro que alguien no me hace o no me hizo bien, pero mi corazón sigue sintiendo cosas realmente fuertes, que logré callar por un momento, pero que a ratos se me hace realmente difícil ignorar. Sigo pensando que tengo razón, pero claramente mi corazón está en huelga. ¿Qué hacer? No tengo puta idea.

martes, 3 de septiembre de 2013

La separación de los caminos

Es increíble ver como empiezas a andar por un camino distinto a ese por el que habías venido hace tiempo. Te das cuenta que los caminos con tus amigos ya no solo dejan de ser paralelos, si no que se comienzan a cruzar. Y sin darte cuenta te ves lejos de aquellos que por tanto tiempo fuiste tan cercano, y cada vez acercándote más a otros que recién comienzas a conocer. Pero, sin embargo, te quedas con un dulce sabor. El sabor de los recuerdos dulces, esos que te hicieron crecer y que te dejaron el corazón marcado.
Sabes que todo ha cambiado, porque cuando los ves sientes como si fuera un "reencuentro", y no una rutina, como la que hiciste por tanto tiempo con los mismos.


Tania

domingo, 11 de agosto de 2013

Confesiones coloquiales de un domingo en la mañana

Después de años de haber carreteado me doy cuenta:
Carretear todos los fines de semanas es una pérdida de tiempo y energía. El carrete se vuelve una "rutina". Siempre las mismas distorsiones y excesos, compartir con gente que ni siquiera están siendo ellos mismos, ya que la personalidad no es la natural bajo el efecto del "copete" o el "pito". 
Te das cuenta que en realidad la gente que conoces de noche, 
no la conoces en absoluto.
A veces no te acuerdas ni de lo que hiciste, o hasta te arrepientes. Son noches 100% perdidas y mañanas totalmente desperdiciadas, donde en vez de disfrutar el día en la naturaleza o con gente que uno quiere, pasas la caña o duermes hasta las 12 o peor, hasta las 3. Te saltas desayunos y almuerzos, las comidas más importantes del día. De repente incluso te das cuenta que perdiste un par de amigos en la noche, pero ni te acuerdas como.
Para hacerte consciente es solo cuestión de mirar hacia atrás y preguntarte: ¿qué tienes hoy en tu vida?, ¿qué has ganado?, ¿qué has aprendido?, ¿a dónde has llegado?, y tu respuesta será... "nada", no tienes absolutamente nada.
Somos afortunados los que sabemos que el carrete es o fue una etapa. Que esta bien salir DE VEZ en cuando para quizás recordar esos viejos tiempos o celebrar algún acontecimiento importante (aunque todas las celebraciones deberían ser de día). Compadezco a la gente que lo mantiene durante toda su vida como parte de su rutina. Gente que no se da nunca cuenta del daño que se esta haciendo y que se queda pegado en los 18.
Cada uno tiene sus tiempos y procesos, pero es primordial saber escucharse para saber cuándo llegue ese momento.

Tania

jueves, 20 de junio de 2013

Aftermovie thoughts

I started over thinking and I realized that maybe one of the reasons why I like movies so much it's because that while I'm watching them I feel like I am living them... empathy. 
It's like I can feel what the characters (mostly the main one or the one that resembles more to me) are feeling or going through. And I get caught by it.
I don't know if this happens to everyone, or just a few ones, but surely it happens to me, and I love it.
The are some amazing learnings in some films that I would really like them to stay in my life, and some of them already have.

Tania

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Para no olvidar

Creo en que todos nacemos con los mismos derechos, pero cada uno cosecha lo que ha sembrado, cada individuo es diferente, y cada uno recibe lo que se merece.
El merecer lo designa la vida, no el hombre.

martes, 13 de noviembre de 2012

Spread your wings

Tal vez volemos juntos o tal vez volemos solos...
Al final no importa el modo, lo importante es que volaremos.

Tania

lunes, 30 de julio de 2012

Monólogo de día lunes

Hoy leo las cosas que he escrito hace un tiempo ya, y lo único que me viene a la mente es: "cuantas vueltas da la vida"...
Y es que la mayoría del tiempo cuando miro hacia atrás me asombra darme cuenta cuanto he avanzado, en tantos días o en tan pocos, pero he avanzado, y me siento tan segura de que ha sido así.
Pero me vuelvo a sorprender cuando derrepente me encuentro sola... y en el mismo lugar donde partí. Es en ese punto cuando me desespero, me confundo, y lo único que quiero es parar.
Con el tiempo me he dado cuenta que cuando llego a ese estado, necesito poner mis ideas por escrito para ordenarlas y sacar alguna conclusión, o algún aprendizaje.
Me rio sola de cosas que he hecho o dicho, que hoy tal vez nunca repetiría y que hace un par de meses me parecían completamente comunes. Y me rio de solo pensar que hoy detesto el pimentón y me encanta el olor a tierra mojada, pero mañana puede que sea totalmente al revés.
¿Hay algo que permanezca constante? Yo creo que sí, hasta ahora hay cosas de mi esencia que no han cambiado, y que estoy casi segura que seguirán por harto tiempo así, pero prometí nunca escupir al cielo...

Ahora que pienso, siempre vuelvo al mismo lugar, pero ya no soy la misma persona.